lunes, 22 de junio de 2009

Potenciando los niveles de Seguridad en Centros Comerciales

CC Sambil Desde 1.955, cuando abrió sus puertas al público el Centro Comercial Las Mercedes, primer shopping en hacer su aparición en Caracas; pocos pudieran haber imaginado que 50 años más tarde, dichos centros acapararían una proporción superior a un tercio del total de ventas de todo el sector comercio en Venezuela, promediando 2,4 millones de visitantes cada día.

Pero de la mano de ese crecimiento que los ha convertido en una verdadera industria, más allá de la simple compra venta de productos, servicios, ocio y entretenimiento; sus visitantes acuden también en busca de seguridad. Por lo cual, ésta última juega actualmente un papel estratégico en el sostenimiento y supervivencia de este negocio; atreviéndonos en señalar que en tales espacios la seguridad también vende.

Estos centros que cautivan al 85% de la población urbana en Venezuela igualmente constituyen un polo de atracción al crimen, en virtud de la múltiple actividad económica y comercial que se lleva cabo en su interior, exponiendo a la seguridad a los máximos niveles de exigencia. Dada la filosofía de facilitar el acceso al público, se convierten en espacios difíciles de controlar y un dolor de cabeza para quienes tienen la responsabilidad de la seguridad de los locales comerciales y visitantes.

En ese sentido se hace necesario que propietarios, administradores y operadores de estos espacios antes de emplear medidas de forma aisladas de seguridad que raramente funcionan e instalar dispositivos tecnológicos sin un previo análisis de funcionalidad apropiados, den prioridad para llevar a cabo el levantamiento de los Análisis de Riesgos de estas instalaciones.

Estos análisis constituyen la fase inicial en la planificación de toda actividad de seguridad, permitiendo identificar en dichos espacios los riesgos y amenazas a que están expuestos; al contestar las interrogantes: ¿De qué queremos protegernos? y ¿Contra qué serán empleadas las contramedidas de protección?

Definir el problema es lo primero, luego vendrá el diseño de las contramedidas de protección que serán empleadas; porque hasta que no estén claramente identificadas las amenazas, cualquier precaución o contramedida aplicada sólo será el resultado de un ejercicio de adivinación o sentido común, pudiendo comprometer más bien la Seguridad del Centro Comercial.

De modo que dichos análisis permitirán identificar y ubicar: ¿Qué necesita protección? y ¿Cuáles serían las contramedidas empleadas para enfrentar los riesgos y amenazas?, sean actuales o futuras; también ayudarán a responder la interrogante: ¿Qué hacemos si la protección falla?, generando así los tan necesarios Planes de Emergencia y Contingencia para hacerle frente a las diversas eventualidades que a diario suelen presentarse en este tipo de edificaciones de uso público.

A menudo, los Análisis de Riesgos levantados y elaborados por un profesional del área pueden ayudar a implantar soluciones a bajo costo, emplear la tecnología adecuada a las características y necesidades de cada edificación, reducir costos de la fuerza de seguridad así como también potenciar y racionalizar las capacidades de ésta última en el Centro Comercial.

Finalmente, podemos concluir que ningún Plan o Programa de Seguridad aplicado puede resultar realmente efectivo a menos que esté basado en un claro entendimiento de los riesgos y las amenazas; por lo cual un Análisis de Riesgos constituye un requerimiento básico para implantar el nivel adecuado de protección en este tipo de edificaciones.

miércoles, 17 de junio de 2009

Venezolanos gastan cada vez más en seguridad privada

Escoltas2

Los venezolanos gastan cada vez más dinero en seguridad privada y no dudan en pagar productos y servicios en dólares para vivir más tranquilos en el país, donde la violencia aumentó peligrosamente y la inseguridad ya se convirtió en la mayor angustia ciudadana, aseguran expertos.

Vender alarmas, cámaras de seguridad y vehículos blindados u ofrecer guardaespaldas privados son negocios muy rentables en este país, que encuentran clientes incluso entre las clases menos favorecidas.

Cifras de la organización no gubernamental Observatorio Venezolano de la Violencia (OVV) apuntaron que en 2008 las muertes violentas llegaron a 50 por cada 100,000 habitantes en Venezuela, frente a un promedio mundial de 8,8 por cada 100,000 habitantes. En Caracas estas cifras son más preocupantes.

Por ello, el afán de protegerse no conoce clases sociales. La empresa nacional de seguridad Coverhost está instalando en los barrios marginales de Caracas alarmas que advierten la presencia de intrusos por un costo de $651, es decir casi dos salarios mínimos en Venezuela.

Las ofertas son para todas las necesidades y presupuestos. Un guardaespaldas privado cuesta $1,860 al mes como mínimo a un ejecutivo y una empresa puede llegar a gastar hasta $200,000 en equipos más sofisticados, apunta el director de Coverhost, Guaicaipuro Hidalgo.

En total, en Venezuela existen más de 1,000 compañías de vigilancia privada, aunque una gran parte de ellas no cuenta con todos los registros oficiales, lo cual impide establecer cifras globales sobre el gasto anual de los ciudadanos en seguridad.

Por otra parte, la protección personal es una cuestión sensible en Venezuela y es difícil obtener datos precisos sobre su costo.

"El paquete de un escolta, con arma, chaleco especial, vehículo blindado y equipado con sistemas de radio y comunicaciones, incluyendo un sistema satelital de detección (GPS) y su botón de pánico, puede costar $100,000'', asegura Ernesto Carrera, director de la Escuela de protección personal.

Para los segmentos con mayor poder adquisitivo los costos se multiplican pues "los presidentes y altos ejecutivos corren más riesgos, como el de resultar secuestrados por razones económicas'' e invierten más dinero, agregó.

Una pequeña y mediana empresa puede gastar entre $45,000 y $55,000 en un proyecto de seguridad, según estos expertos.

"Sólo en 2008 se blindaron en Venezuela 1,200 vehículos'' por parte de 26 empresas que comparten el mercado nacional, lo cual significó "una inversión aproximada de $30 millones'', apunta Edgar Gamarra, director de Auto blindados Spartan.

El responsable de una empresa de vehículos blindados afirmó recientemente que hace cinco años se blindaban en Venezuela 30 autos al mes y en el 2009 ya hay un promedio de 200, y no sólo de empresas sino de particulares.

"Lo que sucede es que el sector privado ha ocupado el espacio que el estamento público ha dejado'' y lo suple con toda suerte de recursos que sirvan para proteger la vida y los bienes, consideró Víctor Maldonado, representante de la patronal Fedecámaras, en una crítica clara al sistema policial venezolano.

"Las estimaciones mundiales calculan que los Estados deben invertir en seguridad 15 puntos del Producto Interno Bruto (PIB), pero en Venezuela es de 4 puntos del PIB. La brecha es de 11 puntos'', pese al alto índice de criminalidad que obliga a una mayor inversión pública, citó el empresario.

La última estadística oficial registró 9,653 asesinatos de enero a septiembre del 2008 en todo el país, mientras varias fuentes no gubernamentales estiman que al cierre del año pasado hubo 14,000 homicidios.

Según el OVV, en el primer trimestre de 2009 hubo 844 homicidios, lo que representa un 31 por ciento más que los registrados en el mismo periodo del 2008.

Por Agence France Press

sábado, 13 de junio de 2009

Un microchip puede ser la respuesta para frenar la creciente industria del secuestro.

Chip Antisecuestro El secuestro se ha convertido en una industria multimillonaria en los países Latinoamericanos, pero un microchip implantado bajo la piel puede ser la respuesta para frenar este tipo de violencia.

La empresa estadounidense Applied Digital Solutions lanzó un chip que podría poner fin al cautiverio de miles de víctimas; mejor conocido como Verichip permite la localización de la persona que lo porta.

El Verichip, es del tamaño de un grano de arroz, y se inserta en un consultorio médico bajo anestesia local, con un pequeño pinchazo en el antebrazo. A través de ondas de radiofrecuencia, el chip envía una señal que es procesada y combinado con el Sistema de Localización Geográfica GPS, sus portadores pueden ser  ubicados en caso de accidentes, secuestros, tragedias naturales y ataques terroristas.

Este dispositivo, surgió como una manera en que los pacientes tuvieran sus reportes e historias médicas bajo la piel, pero luego sus diseñadores se percataron de que también podría funcionar como un sistema de rastreo y así lograron introducirlo como contramedida frente al creciente auge de la industria del secuestro.

Puede alcanzar un costo de 4.000 dólares, más una cuota de anual de 2.200 dólares aproximadamente; ya ha comenzado su comercialización en México y quizá próximamente podamos contar con esta tecnología en Venezuela.

miércoles, 10 de junio de 2009

Seguridad en Centros Comerciales

En las últimas décadas, los Centros Comerciales se han transformado en lugares donde los visitantes pueden encontrar recreación, esparcimiento, comodidad, precios, productos y servicios; así como también seguridad.

Sin embargo, dado el creciente auge de criminalidad en Venezuela se convierten en espacios difíciles de controlar y un dolor de cabeza para quienes tienen la responsabilidad de la seguridad y protección de los locales comerciales y visitantes en general; en mayor grado cuando cifras de Datanalisis revelan que el número total de visitantes a estos centros en el país, asciende aproximadamente a 19 millones de personas, equivalentes al 84% de la población urbana.

Pero estas edificaciones también constituyen un polo de atracción para los delincuentes, en virtud de la diversa actividad económica y comercial que se lleva cabo en su interior; sometiendo a la seguridad a los máximos niveles de exigencia.

A continuación adjuntamos una presentación llevada a cabo por el autor del post, relacionada con la “Seguridad y Protección en Centros Comerciales” a propósito XI Taller de Gerencia de Condominios en Centros Comerciales llevado a cabo en el Hotel Paseo Las Mercedes, Caracas – Venezuela; en la cual se delinean algunos principios fundamentales y medidas de protección de aplicación general a estas instalaciones.

 

miércoles, 3 de junio de 2009

Un "Miguelito" puede arruinarle el día, pero también puede convertirlo en una víctima del delito.

Miguelitos

Un abrojo es un dispositivo mecánico que sirve de arma simple formada por cuatro púas metálicas afiladas y dispuestas en forma de tetraedro, de manera que al dejarla caer al suelo, una de las púas siempre apunta hacia arriba, mientras las otras forman la base.

Los abrojos han sido empleados en diversas guerras, al esparcirlos sobre el terreno en grandes cantidades era capaz de detener el avance de caballos, camellos, elefantes de guerra o soldados de a pie;  en tiempos modernos han sido empleados para hacer inoperativos los neumáticos de los vehículos en huelgas, conflictos bélicos, laborales y sociales.

Estos dispositivos bautizados en Argentina, Chile y Venezuela  como "miguelitos" no sólo pueden arruinarle el día a cualquiera, ensuciarle la ropa y hacerle perder tiempo; sino que puede convertirlo en una víctima del delito ya que pequeños grupos delictivos se han dado a la tarea de colocarlos para espichar los neumáticos de su automóvil obligándolo a detenerse, convirtiéndolo en fácil presa del delito.

El empleo de estos dispositivos mecánicos constituye una vieja modalidad delictiva empleada en autopistas y carreteras extraurbanas, pero ahora resurge su uso en autopistas, avenidas y distribuidores de la capital; muy especialmente en áreas cercanas a barriadas y zonas populares, al caer la noche.

La fotografía del post reseña un “miguelito” que fuera recolectado en los alrededores del Distribuidor Metropolitano, en Caracas; donde jóvenes estudiantes de las Universidades Metropolita y Santa María, así como residentes de urbanizaciones aledañas han sido víctimas de pequeños grupos delictivos que emplean estos artilugios para despojarlos de sus pertenencias.

Algunas recomendaciones a seguir:

  1. Circule esta información con el objeto de evitar nuevas víctimas.
  2. Emplee vidrios ahumados, recuerde que todo delincuente hace previamente un inventario de los ocupantes del vehículo.
  3. Evite pararse en zonas conocidas como de alto riesgo en caso de un neumático espichado.
  4. Absténgase de aceptar ayuda de desconocidos, principalmente en los alrededores del incidente.
  5. Procure, si es de noche conducir hasta un módulo policial, estación de servicio o área de concentración pública, donde puedan apoyarle.
  6. Mantenga disponible los números de emergencia en su teléfono celular y actívelos en llamado rápido de una tecla.
  7. Recurra a algún familiar o amigo cercano para que le preste ayuda.

Documental Mundo Extremo Venezuela

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